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Sara Singer

Yo fui Sara Singer Fui el vaso con agua luego del sueño terrorífico de una niña. Fui el pájaro preso en la iglesia de Lajas una misa de gallo Fui la habitación trecientos uno del Hotel Young Un pasaje de la biblia anunció mi muerte Yo fui el invierno de 1972 en Jordania El café frío en el adiós de una pareja en Hungría Yo fui la flor carnívora exhibida en el botánico de Brooklyn el minuto cuarenta en una obra de Hans Zimmer Yo fui la muerte en un film de Woody Allen Fui una taza de porcelana Fui el infierno de mi padre El torturador de mi madre y ahora soy el engaño de esta mujer que escribe Por eso cada vez que su café se enfría, cada vez que toca la porcelana o pausa en el minuto cuarenta una obra de hans zimer percibe algo parecido al engaño Ama como un pájaro preso en la iglesia de lajas Siente como el infarto de una flor carnívora Vive como si fuese a despertar de un sueño de Sara Singer.

el curso del agua

"La luz ya había muerto entre nosotros" M. Teresa Andruetto
No tenemos una foto nuestra – dijiste –  Entonces recordé esa frase 
que del amante nunca existen fotos. Del amante se tiene, quizás, una pequeña muerte  evaporándose al sol de las tres de la tarde. Querías una foto, la única ventana posible Una foto con el peso de una piedra que pudiera explicar, porque lejos de allí eramos otros Una foto para desviar el curso del agua que valga el tiempo de una guerra. Luego terminamos, como terminan los amantes Vos te entregás a todo aquel que quiera llevarse un pedazo – sentenciaste y tenías razón. Ahora soy una mujer muda, inmóvil, como una foto, como la piedra que a mitad de la noche cambia el curso del agua. Y vos, seguís siendo el reflejo del sol que huye de un cuadro a las tres de la tarde. El cuadro que esperaba veinticuatro horas por ese brevísimo flagelo Así es el amante, el disparo de una cámara de fotos llevándose  toda la luz de una ceguera. Y vos te llevaste todo,  menos esta foto, que hoy …

Lo que no

vivo y ardo

Vivo y ardo bajo mis escombros. No puedo soñar a veces. Vivo como un idioma que se va perdiendo Invertida en las cartas que la vida arroja como panes, pude haber visto el amor, el dinero y el hijo. Convertirme en azar, ocultarme en el mazo de lo turbio del mundo Amo como me desnudo, sin quedar desnuda Dejándome ver en pequeñísimas partes que no muestran la gravedad del todo, su fuego Olvido como me traiciono Vivo como duermo, muerta de frío, destapada en los pies, descuidada en su base. Me arrastro como la tormenta cortada por el poema. Adentro tengo el miedo clavado como un rayo de la locura. Vivo como respiro, dentro de un pájaro que agoniza, al que yo misma disparé, en memoria de mi falta de viaje. Vivo como disparo sin piedad, para no volver a vivir.

la muerte piensa en vos - la vida en que sueñas

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la vida en que sueñas

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una oscuridad sin resignación

A veces llego a la funeraria y hay música. Parece un baile de niños salvajes. Hay un cartel en la puerta que dice: “Aquí no hay resignación” Aquí el sol es el aliento de una mano amputada Las imágenes salen de las grietas del sueño Pero no hay resignación. Algo brilla  Es el fuego de quien no descansa. La música  es el río que atraviesa por dentro Allí los vivos arrojan sus pertenencias, 
los suicidas se prueban un traje  los muertos nadan incansablemente Se disuelven unos brazos,
 ya no vuelven a juntarse. A veces algo de mí también se desprende y baila con ellos Por eso todos los días un árbol cae Se levanta un viento Se escapa de una isla A falta de un hombre Se pone esta música.

predestinación

Vi reflejado en el ojo de la bala, el centro de la liebre.
También vi en la copa del árbol la cabeza del relámpago.
He visto desde siempre, pequeños retratos de lo que parte Sangre en la piel del que lastima Muerte en lo que no ha vivido
Pero nada ha sido como ver crecer en tus manos cada noche 
mi último instante

esta mañana

Esta mañana afeité a un muerto, rasuré su barba de días de coma y agonía. Pero sobre todo rasuré su claridad y su ignorancia, porque él ignora y padece, ignora y padece como un animal quieto recién encandilado... y está confundido. Sobre todo le saqué el brillo a la dureza del hielo y del asfalto.Le saqué brillo a sus facciones de ciego. Lo hacía y pensaba si le dolía realmente, detrás de la coagulación y el desconcierto.. Pensaba que tuvimos oportunidad de acercarnos antes, él y yo, que tuvimos oportunidad de cruzar este mismo gesto. La delicadeza que es parte de la vida, la delicadeza que es parte del miedo a lastimar lo que vive y su cara de no pensar, cara de muerto de horas de no pensar, de infección y olvido contra mis manos suaves, suaves sobre su gesto de hombre que está siendo lavado, aliviado, comprendido. Qué habrá pensado tiempo atrás de esta escena; que alguien lo iba a afeitar después de muerto, que alguien iba a ver su gesto de muerto afeitado. Si este hombre tenía set…

Mujer dócil sin espinas

Esta es la planta que deseaba 
La que nacería en cualquier parte, 
pero siempre a la izquierda de todo, 
así como la muerte.. 
Todo lo que florece ronronea, 
muestra su tallo, 
enseña su cuello de cisne, 
anhela estrangularse. 
Quién querrá comer mis frutos, quién querrá ensuciarse, chorrearse con sus jugos. Quién me exprimirá, quién desea estrangularme. Quién me sumerge en lo helado para conservar mi última agonía?. Quién lee en sus hojas mi destino? Cuántos hijos hay?. Bajo que sombra descansa mi sombra? Soy planta acariciada por la niebla?. Soy planta que acaricia la rugosidad de tu sexo, la rugosidad de tu tronco tan dentro de mi muerte, húmeda y silvestre. Árbol feroz de raíz silenciosa, árbol feroz en maceta diminuta que revienta. Mujer dócil sin espinas…A quién daré sombra? qué veredas levanto? Quién desea estrangularme?

Ultrafinas y las tramontinas del dolor: Presentación de plaqueta y un sábado distinto

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Este sábado el poema tiene filo y le ponemos el cuerpo sólo por placer.

es mala suerte esta pequeña suerte

Es mala suerte esta pequeña suerte.
la noche que llega y cierra otra ventana,
Descubrir dónde huyó el amor
cómo lo hace?
Tengo las manos heladas y el corazón en blanco
Es mala suerte derramar la sal,
derramar el vino,
derramar el odio,
Es mala suerte dejar las tijeras abiertas,
los cajones abiertos , el pan a la intemperie
Y también es malo dejar los ejércitos sin mando,
un sexo sin acariciar
un muerto sin llevarle flores
Las manos se gastan, la soledad se dispersa,
el deseo forma un martillo, un espiral
un diente.
Lo di todo y era exácto,
exacto hasta no dar con la presa.
exacto  hasta dejar al descubierto
la cueva de mi animal sangrante
Es mala suerte esta pequeña suerte, pero no más
"Dónde la marcha atrás para este camino blanco?"
Dónde el traductor para esta lengua muerta,
Dónde el cazador para este ciervo rojo,
dónde los números de esta suerte,
dónde los fantasmas
de esta casa vacía.
No hay ejército ni mando,
ni números
ni sal para mi pequeña suerte.
Tengo las manos he…

vecino al fondo

Apuesto a que no sabes que matar un gato es mala suerte
Apuesto a que no sabes que matar un gato es intentar librarse de otras garras. Quizás lo sueñes, grande, blanco y muerto.
Quizás luego pierdas dinero, te dejes influenciar por un pronóstico no logres vencer a tu enemigo.

O quizás no pase nada
No fue infección, vejez ni veneno Fue un disparo a la cabeza  de esta especie de niño, de ciego, de ángel y sé que aún teme, que sufre, que lamenta la piedra, el disparo, la racha de este mundo. la piedra, el disparo, el pasaje al otro lado. Ojala lo sueñes, ojala sientas sangrar en tu cabeza el ladrillo, el maullido, el absurdo muerto que yo levanté. Pero no pasará, no pasará. Apuesto que has entrado a tu casa, has prendido la tele, has lavado tus medias y tus manos. No verás a mi gato, Vas a tener un sueño limpio,
vas a desear otra suerte
.

Esto es la música

Un músculo que transpira la calma en su fiebre
Un rayo que parte una casa en su fiesta.
Un piano
que maulla a las puertas de un niño viejo,
y le trae su infancia
como flores a una virgen muerta.

Sólo está a salvo quien conoce la música
Quien ha afinado una herida
Quién ha crujido un compás frente a las propias tumbas.

Porque la melodía puesta en las cosas rotas te impide morir.

I Festival Internacional de poesía de Córdoba

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I Festival Internacional de poesía de Córdoba

la certeza entra en un puño, así como un pájaro

Quien construye la jaula, ya tiene al pájaro. No construyó trampa sino certeza. La jaula es un cielo más pequeño que el encierro? Hay encierro más pequeño que la certeza? Mi gato despluma un pájaro, escarva, jamás verá el viento.

resistir, no ha servido de nada

Mientras nos sentamos bajo la sombra del mundo, a tirar piedras a nuestros fantasmas de siempre a escuchar la desolación de las palabras, nos dirigimos, siempre, hacia algún lugar.
Mientras entra en actividad el volcán de la noche alguien prende fuego a sus certezas y comprueba que resistir es un pelaje invisible.

Mientras la vida imita el sonido de otra vida como un animal que se desangra alguien estira las piernas bajo la desdicha. Encuentra algo que no era suyo. Recupera la fe que nunca tuvo.
Mientras China se arma nuclearmente vos te desarmas de una guerra imposible.