viernes, 7 de diciembre de 2012

vivo y ardo


Vivo y ardo bajo mis escombros.
No puedo soñar a veces.
Vivo como un idioma que se va perdiendo
Invertida en las cartas
que la vida arroja como panes,
pude haber visto el amor, el dinero y el hijo.
Convertirme en azar,
ocultarme en el mazo
de lo turbio
del mundo
Amo como me desnudo,
sin quedar desnuda
Dejándome ver en pequeñísimas partes
que no muestran
la gravedad del todo,
su fuego
Olvido como me traiciono
Vivo como duermo,
muerta de frío, destapada en los pies,
descuidada en su base.
Me arrastro como la tormenta cortada por el poema.
Adentro tengo el miedo clavado como un rayo de la locura.
Vivo como respiro,
dentro de un pájaro que agoniza,
al que yo misma disparé,
en memoria de mi falta de viaje.
Vivo como disparo
sin piedad,
para no volver a vivir.

el fuego que aún queda

El fuego que aún queda no alcanza a encender mi cigarrillo Necesidades y abismos  imitan la luz del día Duermo bajo los efectos...