domingo, 7 de abril de 2013

Florence Cook




Ni en la entrada de tu casa
Ni en los fondos de tu vientre,
Ni en el gato que lame tus pies
Ni en los salmos de la iglesia

Katie King
está en tu cara
Ninguna otra cicatriz le es más preciosa
que ese gesto
de niña que se abre
para albergar a los fantasmas

Como una cama vacía en la que de golpe
se ha sacado un pie
Así el terror
de ir hacia los seres de los que otros regresan

Late Kati King
en el corazón de Florence
y es inagotable
la baba
el trance
la mesa erguida
el piso que tiembla

Y ahora?
Quién come de tu corazón?
y quién bebe?

Es ella
el dolor de espalda, la ropa estrecha
la marca de alucinación y de incerteza
Es ella
Quién vela por ti con la añoranza que no existas


Oh Florence cook
Río calmo al que se arrojó una piedra
Anciana empujada de golpe por un viento extraño
Retorcida en la pared
como una araña ciega

Dentro de tu escote
otra mujer galopa


Enciende la luz, mira
mira
Es katie king
se desvanece como la niebla

No va a quedarse

Se ha ido

la nada es probablemente 
la forma definitiva


de El sueño de Sara Singer

del otro lado

Todo tiene solución excepto la muerte, decía mi padre lo decía Cuando estábamos del mismo lado cuando Los pastizales estaban altos,...