martes, 8 de abril de 2014

hablando del corazón




En la isla de San Kilda la oveja de Soay
resiste hace cuatro mil años como un guerrero
El frío volcánico, la bruma sobre su piel que no se esquila
Un puñado de tierra de esa isla me habla del volcán,
del vómito peligroso de las aves marinas, 
y de la huella de su animal, firme como un guerrero
La tierra de cada isla habla de su corazón
El corazón de cada hombre habla de su tierra
de sus lluvias profundas y sus sequías volcánicas
de la bruma que extiende sobre los demás
y del guerrero que resiste
parado en su corazón
como la oveja de Soay.

Bello animal de los celos

Dónde marca la bestia el amor por el cisne? Morder es saciar. Asfixiar es restablecer. Nada como forcejear con las cosas por sus angos...