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Mostrando entradas de 2016

la sangre del día

del animal tendrás
la nobleza y el auxilio
del hombre su partida y su rabia
del poema su viaje y su martillo
te volverás
loco de hambre
gris de sufrimiento
Exorcisar es el aliento
arder será el descanso

no laves tu herida

No laves tu herida,
mejor, háztela lamer por una perra en celo
háztela calcar y luego arroja el dibujo.

El agua es conductor de lo que vuelve
El agua tiene memoria de elefante
Jamás se irá con ella. No se irá.

Tendrá la apariencia de lo que sigue brillando,
un hamster hospedando al lobo,
atacando a quién lo domestica.
Porque el agua parece doméstica.
Tiene la paz del raro que no auxilia,
el espejo donde toda bestia se enfrenta y  reconcilia.
Por eso, háztela lamer por una perra en celo
Háztela calcar y luego arroja el dibujo.

No conviertas tu herida en un tatuaje.
No le escribas ni la rayes.
No taches en ella los días del ausente.
No la interrogues. No la molestes.
No te conviertas en tu herida.
Ponle una lámpara. Pero no cualquier lámpara
Digo la luz de la escritura
La luz de la escritura sobre sus manchas, estériles, y mal vestidas.
Caliéntala para que abrace al silencio.

Lo que se va con el agua regresa en otra sed
y es como un insecto cuando ruge
y no miente
que viene por tu sang…

mundo que insinúa su final

cada día es la locura de edificar el sueño
o el miedo de derrumbarlo
Nos asfixiamos debajo de la almohada
Somos dueños de salir de casa
pero no de olvidar
Hay fotos lanza tristeza
relámpagos al corazón del equilibrio
Cada día se merece o se comporta
tironea de nuestra voluntad
Viajas en pleno temporal con un evangelista
No temas - dice, mientras el auto se sacude
No temas, sólo admira el poder de Dios
Cada mañana es la estática o el espasmo
La soberbia o la rendición
Arde el nylon de la memoria
se quiebra el alma de tus huesos
en la mudanza se pierde un rosario
se encuentra el recuerdo de una comunión
Nos mantenernos a flote
Un relámpago castiga tu frente
amplia tu fantasma
Bordas el poema con que presumes ahorcarte
Tose tu madre su fiebre nocturna
Se refleja el cazador
Deambulamos por la superstición
Te sometes a la imposibilidad como a una adicción
solitaria e inevitable de espera
Magnificas la espera:
el cuchillo en la taza que alguien
dejó en la mañana
Cada dia la vejez acecha
el…

recuerdo de un naufragio

Imagen

una mujer revienta un neumatico

Cada día es un punto
vamos uniendo un recorrido
pautado hasta el final
hasta develar
la trayectoria de  una flecha
el círculo que podría ser
la colmena
un disparo
una mujer revienta un neumático
se sale del camino
años atrás fumaba en el balcón
pensando el título de un poema
también buscó una clave
tuvo las manos heladas
el corazón en blanco
se puso al resguardo del granizo
dejó el pan a la intemperie
derramó la sal
contuvo el odio
abrió una cama ofreciendo
la liebre tibia de su herida
mientras une
los acontecimientos
se  sale del camino
ha llegado al punto inicial
ha dado sin pensar
con la forma



mientras lavo los platos

Somos contradictorios
Cerramos las persianas de una casa serena
para dar cuerda a la musiquita del corazón
y ver crecer el agua en un pequeño rectángulo
usamos la silla para arrimar una puerta
Nos costeamos a la verdad
para cavar
donde no hay indicio ni sosiego
para terminar despedazando la luz
de un conejo de goma
nos jactamos de no saber picar
igual tapiamos el auxilio
calcamos el veneno
los muertos se anotan en la libreta del truco
el odio se recolecta en la tacita de plástico
la precariedad finalmente estalla
Nos atrapa el amor, no cualquier amor
el que se mastica
el que se astilla con el espejo partido de su bondad
el que habla atorado con un rayo
Decimos adiós revolviendo el café
Anhelamos una tibieza punzante
nos fascina el rumor
el musgo que rodee la piedra
y cuando al fin llega la noche
damos cuerda a la musiquita del corazón
para ver crecer el agua en un rectángulo
y así sumergir
imitando el movimiento del ahogo o el recate
de la asfixia o la persuasión
Será un plato, un va…

tarde o temprano

Tarde o temprano  el deseo se transforma en espiral finalmente en diente Cronometrado el viaje de orilla a orilla Enfriado el caudal Masticado el espejo que nos enfrentaba Se deforma el guante por la mano imperfecta Decolorado el colchón Rasgado el misterio Advertido el polvo de la mariposa en los dedos Desnucado el ángel rubio y mentolado Consumido el horóscopo Descubierto quien miraba detrás Quien saltaba Quien peinaba la mascota disecada en su falda Tras latir en la penumbra Tras danzar Tras fotografiar mil veces el original Muerto el perro guardián Crispado el lomo del que ahora tirita aniquilada la fe del que no regresa el amor abre los ojos o no los abre

tenemos dificultad con las palabras

Despertamos sin conexión
Despertamos sin hambre Se piensa una clave Se pone cosas insuficientes al resguardo Se polarizan los vidrios de un auto Se etiqueta un muerto en domingo El taxista repite que dios obra de formas misteriosas Cargamos el tórax de un becerro Desmontamos la cruz para un evangelista
Juzgamos al deudo por el volumen del habla
por el color de sus prendas
Buscamos un pariente online Buscamos un pariente entre las habitaciones de un geriátrico Esperamos que el llegue el día Esperamos cambiar nuestro plumaje El taxista repite que dios obra de formas misteriosas Hay muertos en talleres clandestinos Muertos pidiendo cáscaras de nuestra música
Muertos sólo llamadas de emergencia Hombres entubados vagan de un mundo a otro mundo Hombres gatillan en la televisión Granizo rompe los cristales El taxista repite que dios obra de formas misteriosas
Lenguas áridas masturban su herida
Lenguas áridas esperan su traducción pueblos dormidos esperan bajo su volcán despierto
dispositivo…

casa de poetas

¿Ves la saliva de ese dios? esa es tu lava ¿Siempre dispuesta a hundirse? esa es tu casa aunque te cuelgue de la rama más flaca y te deje así, retorciéndote bajo la sombra del mundo abriéndote como un leño por el hacha dulce de sus gestos esa es la furia y su mala manera de cruzar nuestro destino eso que se hunde a plena luz del día eso que camina frente al paso de los trenes la humareda que avanza hacia el panal la miel dulce e indigesta dispuesta a manchar tu tarea y tu sonrisa Todo lo que ignoramos de esa casa siempre estuvo aquí fue nuestra ropa y nuestros jabones fue nuestro engaño y lo que no derribaste por temor o idiotez al final se liberó de su dificultad se acomodó para traicionarte Somos presas de una música compuesta por depredadores animales que penden de un mal dios Sonrisas manchadas por la miel del engaño cabeza y  postura erguida ante el engaño Somos ramas flacas donde se enrosca una serpiente, narcótica serpiente de la fatalidad Casa que se hunde Humareda que avanz…

sí, he asumido el final

Alguien llegó, almorzamos. comió con gusto bebió de un vaso donde flotaba el cabello negro del invierno contempló mis fotos
la protección del ausente que es pura crueldad luego se estiró en la colcha  que tejí
como una red maldita
sus rombos tienen un vacío  semejante
a la poda de eucaliptos a la vajilla finísima de un loco al frío colchón de un evacuado

también fuimos cielo de promesas
la armoniosa combinación de unas prendas Seda natural pintada a mano.
pero hubo un giro en los acontecimientos un relamer de labios la estampida de un oso
amordazamos el ángel y en los muebles el polvo se pegó como una antigua ternura
me hundí llena de barro en la nieve
dancé
colgada al revés como un murciélago  Four you own Benefit de Philip Glass


Sí, he asumido el final como se prepara la gallina que se crió de pequeña previniendo que sea una nube fulminante, una tajada ni nervios de punta  ni piedades astutas
un tejido maldito la colcha en que se estiró como dormido.