martes, 5 de septiembre de 2017

son días de cinismo


Son días de cinismo
las mujeres mueren a manos de un oscuro propietario
los ancianos albergan niños roncos y perdidos
el agua pasa los tobillos y el fuego llega a la boca
El mundo se ha vuelto un punto de luz intermitente
Nadie quiere perder su chance
de ser acribillado
de estrenar deslucimiento
Sangran con desparpajo
culpan sin pudor
hacen hablar a los que ya no buscan responder nada
La superstición es un bello arte de peluquería
la suerte un asunto inconfesable
A la mañana alguien juega la patente de un verdugo
otro ata el dinero con la cinta del arcángel
oscila un péndulo
orienta la cabecera al sur
La cuestión es pasar el día intentando
invocar
Nunca aliviarse

xxxx



No es la explosión ni a los que elige
es lo desprevenido
Una pareja da vuelta el colchón como una canoa
Una niña busca la fibra bajo el sillón
Una anciana ovilla su lana frente al fuego
Toda envoltura de precariedad
estalla
Toda apariencia de felicidad
enferma
Con ritmo un jardinero se entrega
al frenesí de la poda
atento por cortar
ese detalle
Un reflector se enciende
sobre todo lo que anhela no ser visto
se hunde en lo que ya no responde
frivolidades nos ven pasar
anhelan el fresco torrente de la sangre
Alguien aquí está llorando
mientras afuera
un colectivo repleto  de otra gente
 mira frente a un espejo
Este es el reino de un dios embrutecido
de vez en cuando tira una bomba
 sube a su torre
afila una flecha
toma posición
nos quita el coraje
se desmiga
sobre nuestras cabezas
habla en nosotros
nos osculta, nos ingiere
Nos ha elegido.






una foto



un oso hunde la cabeza en un panal
un soldado relame la herida de Oshimin
un anciano tose frente a una lápida
Se someten a su imposibilidad
como a una adicción solitaria e inevitable de espera
y aquí la foto
un cuchillo en la taza que alguien dejó en la mañana
un monstruo que construye en la calma
su glaciar
Los que están en ella, podrían ser parte de un panal
transitar las calles de Oshimin 
o sentarse a tomar sol frente a su lápida
pero han decidido quedarse en la foto
Ya no tienen digestión ni estornudo
no pueden huir
pero agazapados en el pelaje de este monstruo 
viven
golpean a la puerta.

jueves, 24 de agosto de 2017

vivo y ardo




Vivo y ardo bajo mis escombros
como un idioma que se va perdiendo
Invertida en las cartas
que la vida arrojó como panes
pude haber visto el amor, el dinero y el sueño
ocultarme en el mazo
de lo turbio
del mundo
Vivo como me desnudo
sin quedar desnuda
dejándome ver en pequeñísimas partes
que no muestran
la gravedad del todo,
su fuego
Vivo como duermo, muerta de frío
destapada en los pies
descuidada en su base
Me anudo como la tormenta al poema
adentro tengo el miedo clavado como un hijo de la locura
Vivo sin piedad
para no volver a vivir.




viernes, 21 de julio de 2017

el fuego que aún queda



El fuego que aún queda
no alcanza a encender mi cigarrillo
Necesidades y abismos 
imitan la luz del día
Duermo bajo los efectos de la frialdad
aunque de esa convulsión
uno siempre se recupera
El gato que me dejaste
ha crecido
y se niega a salir de caza
Se sienta en mi falda esperando ver música
una quietud distina
un planeta más amable
A veces da un zarpazo a mis pies
Se olvida que soy un hombre
Ve un pez anclado entre tus piernas
o a la deriva
en su pequeño estanque.

la parte sombreada de un jardín



Qué rostros la noche mantiene a flote?
Se me acalambró un pie y desperté
Soñaba con un gato refregándose
a los pies
de su dueña anciana
Te encontré cosiendo en la sala
con todas las luces encendidas
Autista y metódica
cubrías la mancha
la parte sombreada de un jardín
que ya no despierta.
Minuciosa en tu labor
con la delicadeza de una araña
resuelves la trama
Algo floral que disimule
la agonía
que rellene al fín
nuestra cama hundida
sin remedio






el saco azul


                                                                             A Liliana Crociati

Colgado en la reja que separa
del invierno duro de los muertos
el saco azul que te presté
Él no pudo atravesar
como vos la niebla
el atardecer raído 
que te dejó entrar
para que te viera Liliana
para que tocara la tela que te abrigó
de cuál noche?
Asomada en la cima de un volcán
acariciando el hocico del Sabú
Colgado,
un azul que ciega
tu ajuar de despedida
Como un cuchillo que traspasa
el gorrión del misterio 
así, Liliana
en la luna de Innsbruk
la que ilumina este monte
el Sabú custodia, invita a entrar
Fui a juntar agua de lluvia a tu reino
la puse sobre el piano
para volver tímidamente
a este mundo
más vacío







"Liliana Crociati falleció durante su luna de miel en 1970, a los 26 años. Estaba en Innsbruck cuando un alud golpeó el hotel donde ella y su marido se hospedaban, y murió asfixiada. Lo que llama la atención es que ese mismo día, a 14 mil kilómetros de distancia murió Sabú, su perro"

sábado, 3 de junio de 2017

dulzura ignora




Pasa de todo cuando el amor ofrece su posibilidad
nos hace un nudo arriba y nos cuelga
un monte se nos atraviesa
se  congela el pan
Se traba el disparo
Nos viste de oscuro la confabulación
Se salta de constelación
Se dinamita el rebaño
El perro guardián
desobedece a la  voz de mando
y cruza la línea que le trazamos

Ahora que lo pienso 
eramos nosotros aquel perro
todo el día a la espera con las luces apagadas
acumulando sangre en los pulmones
devorando la ilusión
como si no fuese cada noche un sabor idéntico
Como dos platos sucios 
en el ansia de una bacha
así mi amor, nos hemos ahogado
quizás la música de Satie 
flote un tiempo más 
sobre lo dómestico
Y el perro fuera de sí
se arrime al agua de aquellas cavilaciones
Y sin reparo en la sed
sacie lo perverso

son días de cinismo

Son días de cinismo las mujeres mueren a manos de un oscuro propietario los ancianos albergan niños roncos y perdidos el agua pasa los t...