viernes, 11 de marzo de 2016

mientras lavo los platos


Somos contradictorios
Cerramos las persianas de una casa serena
para dar cuerda a la musiquita del corazón
y ver crecer el agua en un pequeño rectángulo
usamos la silla para arrimar una puerta
Nos costeamos a la verdad
para cavar
donde no hay indicio ni sosiego
para terminar despedazando la luz
de un conejo de goma
nos jactamos de no saber picar
igual tapiamos el auxilio
calcamos el veneno
los muertos se anotan en la libreta del truco
el odio se recolecta en la tacita de plástico
la precariedad finalmente estalla
Nos atrapa el amor, no cualquier amor
el que se mastica
el que se astilla con el espejo partido de su bondad
el que habla atorado con un rayo
Decimos adiós revolviendo el café
Anhelamos una tibieza punzante
nos fascina el rumor
el musgo que rodee la piedra
y cuando al fin llega la noche
damos cuerda a la musiquita del corazón
para ver crecer el agua en un rectángulo
y así sumergir
imitando el movimiento del ahogo o el recate
de la asfixia o la persuasión
Será un plato, un vaso
la cabeza de un reino
Placentera mecánica
la de hundir
con gracia
y salvar
con desprecio

la más tierna dulzura ignora

Pasa de todo cuando el amor ofrece su posibilidad nos hace un nudo arriba y nos cuelga un monte se nos atraviesa se  congela el p...