miércoles, 25 de abril de 2018

lo desprevenido




No es la explosión ni a quién elige
es lo desprevenido
Una pareja da vuelta el colchón como una canoa
Una niña busca la fibra bajo el sillón
Una anciana ovilla su lana frente al fuego
Cae la bomba
Frivolidades que nos ven pasar 
y anhelan
ese fresco torrente de la sangre
La serpiente que se desentierra en los otros
ansiando el jugoso rencor de nuestros dedos
La pericia está en lo desprevenido
No es el calibre del arma
No es  la postura del tirador
nisiquiera es el entusiasmo por el fuego
Es soltar inesperadamente
Ganar en profundidad y no en impacto
Dominar esa arteria mayor
asumir que va a desangrarse
Te despierta la arena que un camión descarga
Mermas el fuego al té
Llega el mensaje

es el cuchillo en la taza que alguien deja en la mañana




Olor a pelo quemado
es el olor de la pena
 miel indigesta
a perro mojado
a rara crueldad
una tierra ingenua que se abre sin ver
una espada violenta y vertical
un lobo al que le dejas
la puerta abierta del rebaño
Por esa puerta entró 
dulce y desafilada en el principio
colgó su trapo siniestro en las ventanas
y ya no es pena
es el cuchillo en la taza que alguien deja en la mañana
es la sangre del día
es el monstruo que construye en la calma
su glaciar.

soledad de sentido

Todo tiene solución excepto la muerte  - dijiste cuando la tanza zafó por cuarta vez del carrete y me diste la fórmula: el secret...