jueves, 17 de marzo de 2011

rabia de perro solo

IV

La soledad es una joven difunta dueña del perro
que muerde a su amo, pero el perro
cuida a su dueña del amor del prójimo,
como todo animal que aulla a la desgracia.

sábado, 5 de marzo de 2011

El hijo perdido

En este único día
en el que algo muere o se confunde
la mano que meció tu cuna
hoy levanta este puñal
este tabú
Su oración y su sable.

Hoy te llama, el hijo perdido.

Hoy viste su uniforme de vida temerosa
Hoy se arrepiente, se retuerce, hoy se espanta
Hoy sale por ti
como el cazador
por la más infiel de sus palomas.
Desde su sangre más remota
con la memoria calcinada
y una música oscura que late en su cuello
una madre
extirpa tus demonios
Te estrangula con el pecho
que ayer te amamantaba.

Es la sal debajo de su lengua
El prejuicio que enluta toda su fe
Un voraz instinto que la obliga
que absurda y peligrosa
río abajo la lleva
a sanar a rehacer o traerte de vuelta
A quitar el aire
a cocer su propio vientre.


Alguien que te ama te apuñala
Alguien que enciende la luz ilumina tus desgracias
Luego se esconde y reza como loca.


Te susurra, te aprueba, te conversa.
Esconde los dientes
Algo nuevo le nace, te chupa la piel, se desvanece,
te libera
Te enfrenta al espejo
donde aún mira su herejía.

Te canta el evangelio del hijo torcido
Te habla con una grieta en su frente
con la voz vuelta un nudo en su cruz,
un collar de esquirlas y dragones.
Te absuelve con la facultad del todopoderoso,
Te acorrala, te ata, te desnuda
mira en tus genitales lo incorrecto
Te cubre, te abraza, te flagela
Desde su corazón inmóvil te grita,te llora, te parte.
Te perdona, te besa, te atropella
Llama a los demás cazadores
Les muestra su presa redimida,

Ellos,

te arrojan al mar
te anotan en la lista de los hijos perdidos.

Cuatro semillas en el piso blanco

Adela pasó  por la oficina Traía humus,  y un cajón de hortensias Hablamos que hizo un año de la hija, que ahora se dedica a las plantas...