domingo, 8 de marzo de 2015

hay sangre en el amor que se toma por su cuello

Ayudala- imploraste
tironéandome del brazo para que corriera
a liberar la paloma de las garras del gato
Lo tomé por su lomo 
y sacudí hasta que convaleciente pudo escapar 
Ambos quedamos boquiabiertos, 
mirando una cicatriz impresa en el aire:
 La flecha huele a su blanco
y esto se aplica para todo
En los días siguientes el gato relamerá 
en su paladar la sangre
la paloma sentirá en su buche  
una débil pulsación
y vos retendrás 
aquella postal infeliz de nuestra vida
Gravitará 
una eficaz repetición 
de huídas y destrezas.
No, los hechos de la caza no se olvidan
porque descendemos 
de depredadores más temibles
hay rastro de plumas en los dientes de una bestia
hay exhibición y gloria para un amo 
que no requiere nuestro premio
y hay sangre en el amor que se toma por su cuello


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Adela pasó  por la oficina Traía humus,  y un cajón de hortensias Hablamos que hizo un año de la hija, que ahora se dedica a las plantas...