lunes, 2 de julio de 2012

predestinación


Vi reflejado en el ojo de la bala,
el centro de la liebre.

También vi en la copa del árbol
la cabeza del relámpago.

He visto desde siempre, pequeños retratos de lo que parte
Sangre en la piel del que lastima
Muerte en lo que no ha vivido

Pero nada ha sido
como ver crecer en tus manos
cada noche 
mi último instante


6 comentarios:

  1. Ha de ser verdad, entonces, que el tacto es sentido perfecto...

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  2. Sos una animal! Me encanta este poema. Me encanta, me encanta.

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  3. Terrible don. Irreversibilidad de lo que no ha ocurrido. Ese instante que crece y no llega y hace más terrible la demora...Transmiten mucho estas imágenes. Beso

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