sábado, 4 de febrero de 2012

resistir, no ha servido de nada

Mientras nos sentamos bajo la sombra del mundo,
a tirar piedras a nuestros fantasmas de siempre
a escuchar la desolación de las palabras,
nos dirigimos, siempre, hacia algún lugar.

Mientras entra en actividad el volcán de la noche
alguien prende fuego a sus certezas
y comprueba
que resistir es un pelaje invisible.


Mientras
la vida imita el sonido de otra vida
como un animal que se desangra
alguien estira las piernas bajo la desdicha.
Encuentra algo que no era suyo.
Recupera la fe que nunca tuvo.

Mientras China se arma nuclearmente
vos te desarmas de una guerra imposible.

viernes, 9 de diciembre de 2011

los del miedo



Somos del miedo como somos llenos de raíces de incertidumbre.

Somos los ulcerados de la duda.

El apetito es el miedo.

El apetito es el rostro del miedo.

El rostro es el pozo donde una mano miedosa se anida.

Somos los equilibristas del nudo ciego en las entrañas,

hundiendo pasos con pie de palo sobre un hilo.

Somos los repartidos por los múltiples senderos de la duda

que tejemos hasta enredarnos,

que cruzamos como equilibristas.

No importa que tan delgado es el miedo,

no se cortará la cuerda,

cada tirante esta fijado con las raíces de tu incertidumbre.

Igual te balanceas sobre noches masticadas por el invierno y los nombres.

Nombres que el miedo abre a la deriva y por la fuerza.

Somos los desbordados hijos del miedo,

los impregnados en las turbias aguas del miedo,

los refucilados con la luz del miedo,

los astillados con las raíces de la incertidumbre.

Los ulcerados de la duda,

los envejecidos de la duda,

los acunados en brazos de la duda cuando nos ladra el miedo.

Somos los amordazados del miedo,

los levantados de noche,

los fotografiados en territorio del miedo,

los endurecidos equilibristas a mitad de un hilo,

que cruzamos torcidos como un río,

cada hora


a cada paso

de cada desconcierto.


de Quince (2010) ed. Tinta de negros

martes, 11 de octubre de 2011

pie de foto

Esta noche en que todo es real, como un estado del mundo,
vivir es como una palabra mal pronunciada pero bien escrita.
El silencio es la palabra más corta y el sentido más extenso de la verdad.
Tomo el vino que otro sirve,
la música insiste en su complicidad de beber.
Las horas pasan de una calma a otra
como de un túnel subfluvial a otro.
Viven y mueren en la misma calma.
La tristeza ha crecido casi a la par de mi misma,
es precaria e iluminada como una casa humilde,
es tranquila y espaciosa como la nada absoluta.
Yo me ocupe de esta ausencia, viví en ella.
En esta noche en que todo es infalible
como el cálculo mortal de poner una piedra en el centro de una mesa,
la muerte es lo único pendiente.
Me siento en esa mesa que está detrás de todo.
La uso para llamar a mis muertos,
para rodearme de sus vicios,
para abrir la lluvia como el telón de un acto maldito.
En el centro de lo visible: lo invisible. Lo obstinado.
El que se dirije de todas partes, el bendito, el viajero
el que ensancha los caminos, el siempre mudo.
La piedra es blanca y está limpia porque ha sido desenterrada
de su corazón.
La tierra del corazón es antigua y es secreta.
Espero la herencia del padre,
montado sobre el león que mató al hijo.
El día es un animal sediento que viene a beber el agua
de mi corazón.
De dónde sacaré más agua?
De qué fondo o herida, de que hueco o trampa?
Brota como la sangre cuando es turbia y está lógica.
Nada que dice fluir dentro de un cauce es libre.
Todo es cárcel.
Me pinto,
y mientras lo hago pienso que este maquillaje
también es mi fondo.
Que nada hay detrás de esta piel que estos rubores no griten.
Los labios rojos marcan el camino del odio.
Los ojos están delineados pero la mirada sin delinear,
como un hilo oscuro que separa un resto de ceguera
que no despierta.
La sombra del mundo, su obstinado prejuicio empapa mis mejillas.
El tiempo es una injuria que ya no desmiento.
Mis manos de trabajar están atadas.
Mis manos de acariciar sin curtir.
Mi historia es una desmemoria de lo que no incluí en ella,
MI nombre es la exclusión de los nombres que no se atreven
a nombrarme.
Esta noche, desde este centro y esta mesa
emprenderé el viaje,
pero no será más que un detenimiento,
una inmovilidad a cuestas,
esta noche, en este estado del mundo.
Me ire al fondo de la vida para morir.
me ire por algo
que realmente me despierte
o por el simple gesto del irme.

martes, 4 de octubre de 2011

el señor es mi pastor

Y vos?
Que te pasas afilando los días al hueso pelado
de la ilusión?
Ya les sacaste el brillo de la locura?
comiste tu ración de injusticia diaria?
la pasaste con agua bendita?
Le rezaste a la virgen de los sicarios
antes de salir de casa?
Le pediste por el don del cálculo?
o le guiñaste el ojo al portero? cuál es tu cábala?

Jugaste tu número hoy? leiste el salmo del día?
"Aunque pase por el más oscuro de los valles,
no temeré peligro alguno"

cómo te costeas a la verdad?
Te persignas al cruzar la calle?
Te gatillaron el hambre?
te vendaron los ojos?
cuántos amuletos llevás?
un anillo, una medalla, un bastón, una prótesis,
a quién le vas a hechar la culpa de tu suerte?

Señor, hagase tu voluntad, decís?

Y vos?
que pasas la moto al ras del tren?
qué te haces? el galán, el matón, el grandulón del miedo
el domador de espectros?
Le soltas la manito a la fatalidad,
te haces el que te caes,
jugás a contenerte la respiración de la muerte?
La impotencia te seca la boca?
la rabia del mundo se te pegó al paladar como una cáscara?
Te pica?
Querés vivir o querés morir espectacularmente?
señor!:
Me has preparado un banquete ante los ojos de mis enemigos

Mirá que el tiempo de los vivos no es de los muertos.
Te vas a quedar ladrando a tu bronce
mientras acá
otro se va a tirar de un piso más alto
va a tomar de rehen a sus hijos,
degollará a la suegra,
se cortará sus partes,
Te va a ganar el titular de la tarde.

Mejor, con vos
llevate unos cuántos
esa es hoy la clave
de la exitosa muerte.

Aunque

El Señor es mi pastor, nada me puede faltar

nisiquiera la cordura.

viernes, 23 de septiembre de 2011

La parte más honda

Olvidar
o dormir
el súbito instante
en cuyo sueño,
se sueña la vida que jamás tendremos.

Aquí arriba
reina la memoria de este día
como un dios
que todo lo ve,
menos a su dios.

Allá abajo
el animal que enterré
se ilumina
tan brillante como un diente de oro.

Lo que escondí
en lo más hondo
hoy
abre sus ojos

flota en los mares.

martes, 23 de agosto de 2011

Algo sobre mi padre


Todo tiene solución exepto la muerte
-decía mi padre-
Aunque claro, decía esto cuando estabamos del mismo lado
cuando pensaba una solución para no irse.

Ahora él está muerto.
Qué dirá de la muerte ahora?
quizás no piense soluciones,
porque la solución de la muerte es otra muerte
eso lo digo yo,
que me quedé aquí, de este lado

Nunca más supe de él,
No tuve apariciones, ni ruidos, ni sueños
perturbadores.
Quizás él, en su lado esté vivo,
y piense que yo estoy muerta en otro lugar.
Quizás espere de mi apariciones, ruidos
y sueños perturbadores.

Quizás los dos ya no buscamos soluciones,
y sólo hayamos quedado en medio de una fe
espalda con espalda,
sin darnos vuelta a mirar
que somos uno
que no se encuentra.

jueves, 4 de agosto de 2011

la culpa


De vez en cuando un nudo en las cuerdas vocales
Restos de un misil en las entrañas de los ojos
Coserse las heridas con un hilo tristísimo.
Fijar la mirada en el retrovisor del pasado
y quedar con la boca mordida por un perro
con cicatrices donde nadie hubiera imaginado pozos.
Si pudiera dejarme sobre la mesa
como dejo una llave,
enterrarme en la tierra de las plantas.
Si pudiera llamarme Juan
pero hay demasiados Juan
Uno que pide limosna, otro que pone la mesa,
otro que va a la guerra a lustrarse las heridas
o apoya su oído en la pared para sentir la música.
Si pudiera bañarme con la ropa puesta.
Arrancar la sangre eficazmente edificada.
De vez en cuando vivo en este castillo de arena
me revuelco en las extremidades de los días,
o caigo con un solo hueso hundido
o calco tu mano deshecha en la mía.
Si pudiera levantar el error como levanto una piedra,
llevar la piedra y el error hasta el río,
aunque no hay río en el desierto, que nada ha leído
de la piedra y éste error.
Abrirme por la espalda y rellenarme yo sola,
De pura loca ausente, de pura muerta perdida.
De vez en cuando la viga en el ojo.
Esto de quebrarse al ras como una uña al borde de la carne.
Esta es la culpa que todos miran y hablan de cerca
pero están lejos,
del otro lado del río y de lo trágico.
Si pudiera huir de a pedazos,
pero no soy una muñeca de trapo mordida por un perro
aunque sí me duelen las costuras con hilo tristísimo
y llevo la culpa que todos miran
aunque no pueda dejarla como dejo una llave.
Tampoco me llamo Juan,
pero a gritos lustro las heridas de guerra
y llevo un misil,
donde nadie hubiera imaginado pozos.


De La vida en que sueñas

Mubarak

  “Antes un cubo de agua era más valioso que nuestros propios hijos" Tovognaze Lavo la sangre de mi periodo en agua color café La...