sábado, 5 de marzo de 2011

El hijo perdido

En este único día
en el que algo muere o se confunde
la mano que meció tu cuna
hoy levanta este puñal
este tabú
Su oración y su sable.

Hoy te llama, el hijo perdido.

Hoy viste su uniforme de vida temerosa
Hoy se arrepiente, se retuerce, hoy se espanta
Hoy sale por ti
como el cazador
por la más infiel de sus palomas.
Desde su sangre más remota
con la memoria calcinada
y una música oscura que late en su cuello
una madre
extirpa tus demonios
Te estrangula con el pecho
que ayer te amamantaba.

Es la sal debajo de su lengua
El prejuicio que enluta toda su fe
Un voraz instinto que la obliga
que absurda y peligrosa
río abajo la lleva
a sanar a rehacer o traerte de vuelta
A quitar el aire
a cocer su propio vientre.


Alguien que te ama te apuñala
Alguien que enciende la luz ilumina tus desgracias
Luego se esconde y reza como loca.


Te susurra, te aprueba, te conversa.
Esconde los dientes
Algo nuevo le nace, te chupa la piel, se desvanece,
te libera
Te enfrenta al espejo
donde aún mira su herejía.

Te canta el evangelio del hijo torcido
Te habla con una grieta en su frente
con la voz vuelta un nudo en su cruz,
un collar de esquirlas y dragones.
Te absuelve con la facultad del todopoderoso,
Te acorrala, te ata, te desnuda
mira en tus genitales lo incorrecto
Te cubre, te abraza, te flagela
Desde su corazón inmóvil te grita,te llora, te parte.
Te perdona, te besa, te atropella
Llama a los demás cazadores
Les muestra su presa redimida,

Ellos,

te arrojan al mar
te anotan en la lista de los hijos perdidos.

lunes, 17 de enero de 2011

Andrea Cote Botero - La merienda

También acuérdate María
de las cuatro de la tarde
en nuestro puerto calcinado.
Nuestro puerto
que era más bien una hoguera encallada
o un yermo
o un relámpago.

Acuérdate del suelo encendido,
de nosotros rascando el lomo de la tierra
como para desenterrar el verde prado.

El solar en donde repartían la merienda,
nuestro plato rebosante de cebollas
que para nosotros salaba mi madre,
que para nosotros pescaba mi padre.

Pero a pesar de todo,
tu lo sabes,
habríamos querido convidar a Dios
para que presidiera nuestra mesa,
a Dios pero sin verbo
sin prodigio
y sólo para que tú supieras,
María,
que Dios está en todas partes
y también en tu plato de cebollas,
aunque te haga llorar.

Pero sobre todo, María,
acuérdate de mí y de la herida,
de antes de que pastaran mis manos
en el trigal de las cebollas
para hacer de nuestro pan
el hambre de todos nuestros días
y para que ahora,
que tú ya no te acuerdas
y que la mala semilla alimenta el trigal de lo desaparecido
yo te descubra, María,
que no es tu culpa
ni es culpa de tu olvido,
que es este el tiempo
y este su quehacer.

martes, 4 de enero de 2011

Siamesas


“Dos mujeres caminan por la calle / sugiriendo efecto mariposa, terremoto y oleaje inmenso”
Andrea Cabel


Dos mujeres
Con temor a devorar
su misma carne
tejen el muro sanguíneo
del espejo,
Tiran de idéntica cuerda
Y levantan su rostro al unísono.
Antiguo dolor compartido
sin partir
de un viejo parto.

Dos mujeres desmoldadas
de un algo que perdía
ya mantos con huesos
de niñas rotas
vueltos a nacer
pero entre sí cocidos
por los indecibles nacimientos
del karma

Ensamblaje infantil
de una en una,
una en la otra,
otra del adentro,
una de sí misma,
que es su otra embutida
en sola salada sangre
que pasa por distintas venas
gritando
la distinta herida
de único retrato.

Una llora (de un solo lado)
la desdicha
que la otra lapidaria bebe
en el silencio.

La otra siente en el alcohol
de su ebria hermana la alegría
y canta
lo que ésta enmudece con espanto.

Pero gustan de hombre diferente,
y cortan su pelo
con peinados otros
que sueñan lucir en la cita a solas

Han seguido vivas
congestionadas por el ansia torrencial
de los desprendimientos

de su sola sombra

Solita sombra arrastrada
por los giratorios rayos
de sus acopladas luces


Morirá una
en la carne de la otra
sujeta al lomo
de su pena semejante
a su hermana sin frontera.

jueves, 16 de diciembre de 2010

Presentación



QUINCE Antología de poetas mujeres de Córdoba

elena annibali
laura fobbio
elisa gagliano
laura garcía del castaño
mariela laudecina
juana luján
natsuki miyoshi
yanina molina
eloísa oliva
paula oyarzábal
laura pratto
anahí ré
leticia ressia
paula soruco
eliana zaghis

gabriela milone -prólogo-

marina llaó -diseño de tapa/contratapa-

tintadenegros ediciones:
guillermo bawden
diego castaño
mariano loza
gabriel riobó

gustavo paredes -diseño de logo-

tintadenegros ediciones

presentación de " QUINCE Antología de poetas mujeres de Córdoba".
Bordes, Espacio Cultural -Marcelo T. de Alvear 837, Bº Guemes-
jueves 16 de diciembre, 19:30 hs.

te pensás perder esta fiestita de 15?...

viernes, 22 de octubre de 2010

La cápsula


De pronto la muerte, como una cápsula inmóvil.
con manos de piedra apoyadas en todo,
con un solo y enorme pensamiento de tristeza.
La mañana para poder decir mas tarde,
el invierno para contenerse el deseo de las flores,
lo que se marchó temblando sin darse vuelta ni una vez.
Algunas cosas fijas, heladas, comportables, mudables, parecidas,
la soledad que anduvo mis primeros pasos;
y la muerte siempre a la izquierda de todo,
como un monstruo preparado para echarse a reír
sobre el equilibrio construído dolorosamente,
dejándose caer de lugares flojos,
súbitamente hasta la pérdida.
Ya lo he llorado todo, de antes de mi,
hasta lo que no puede pensarse,
como una gran inundación que se lleva
el último sitio para sentirse a salvo.
Ya he emergido lo suficiente, pero sigo viendo el mar,
en medio de lo verdadero, sigo viendo el mar…
Y este monstruo de la muerte semejante a un estampido de trueno.
Y este golpe con su puño cerrado al centro de mis huesos.
Y estos pasadizos gastados de tanto correr a buscar una puerta.
Y esto de peinarse con la cara cubierta de duelo.
Ya no quiero controlarme para nadie,
ni llevar sólo una mano de pie porque la otra está oprimiendo mi pecho.
Ni saludar con la frente cuesta abajo,
ni ver como sucede la paz, como un acto momentáneo y fallido…
fallido sobre todo.
Estoy de pie,
pero también desparramada junto a todos los juguetes de mi infancia,
juguetes despiadados para el crimen.
Estoy viva,
pero también planto una cruz,
para morir junto a la cruz de lo irremediable.
Ya he revelado la totalidad de mi fuerza.
Ya he gritado durante un año entero
para poder huir de esta palabra que no se detiene.
Él sufre, y yo sufro como él, igual que él, y aún más de cerca.
Sufro ese tramo entre el cuerpo y el alma.
Sufro el que debiera estar aquí, el que tenga que estar allí,
donde apenas lo distingo como un sorbo de lo que es,
de lo que apenas es para él, y de lo que ahora es para mí.
Y todos los tramos como éste de ida y vuelta.
Mis recuerdos lo han trascendido todo, con su extraordinario poder de viaje,
clavándose en cada extremo de mi corazón, pasando silencio, pasando hambre…
pero sobre todo silencio.
Y yo quise curarlo de este duelo, tan solo con apoyar sus manos
hasta empujarlas de este lado, para que cayera aquí,
incesantemente hasta derribarlo de este lado de la vida.
Pero hay mucho silencio para oscurecer el día, para desocupar un cuerpo,
para atrapar una mano y otra vida y llevárselas a la muerte,
con esa obediencia admirable y puntual de llevarle todo a la muerte,
y adquirir el dolor, al interior de todo…

domingo, 3 de octubre de 2010

lunes, 6 de septiembre de 2010

Grata Desgracia

Loba manca, laucha esteparia





Ya llegó: DESGRACIADAS

formato:plaqueta doble faz
color:azul, blanco y negro
medidas: 34 x 14cm.
Papel: ilustración
Poemas: a discreción
Precio: sin cargo

Solicitela en cualquiera de sus dos sucursales:
www.lauchamanca.blogspot.com (Leticia Ressia)
www.lapalabrasembrada.blogspot.com (Laura G. del Castaño)

Mubarak

  “Antes un cubo de agua era más valioso que nuestros propios hijos" Tovognaze Lavo la sangre de mi periodo en agua color café La...