viernes, 1 de agosto de 2014

el amo de las nueve y treinta




Tomo un té antes de las pastillas de las nueve y treinta
No miro el calendario ni hago asteriscos sobre las fechas
Me baño con el frío alivio de la negación
Cierro la puerta para conservar
esa extraña apariencia de olvido
Es hoy donde se duerme, hoy el veneno dado al pajarito,
La sombra del árbol ha llegado más puntual
Mansa y amigable como la tristeza no habrá
Es el cobertizo de una granja
donde se han guardado
herramientas que han fingido su protección,
filos sin sospecha y sin nobleza.
A la noche una lectura nos aguarda
la silueta de alguien nuevo por memorizar
el efecto de la frialdad,
la horfandad de su juicio apresurado
Tomo un té antes de las pastillas de las nueve y treinta
Algo químico y vital meterá mi cabeza en un mecanismo  
que ahora exige
con los modales
que antes fueron de la ambición.
Entonces, en los segundos que dura
la procesión del vapor,
la tez artificial del durazno
guardo un poco de luz, un gesto generoso,
el bocado de un poema
de Ted Hughes, “tu traje de franela azul”
Temeroso, cavo y entierro para después, 
como un perro que ignora su suerte
y solo conoce
las cínicas sobras de un amo
sin nobleza.

viernes, 11 de julio de 2014

una mujer lava los platos con los ojos estáticos en el jabón



una mujer lava los platos con los ojos estáticos en el jabón
Un hombre esquila ovejas con la mirada perdida en la niebla
los galgos pasan con una manta amarilla sobre el lomo
ida y vuelta hasta el puente
saben o están acostumbrados
a manipular con una confianza que entristece
carecen de temor o de suspenso
Nada es inédito ni descuidado
alguien se columpia en el abismo limpiando ventanales
o eleva cajones formando filas concéntricas
de pie frente a la estufa
yo ejercito una persecución mental.

jueves, 29 de mayo de 2014

nuevo libro




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martes, 8 de abril de 2014

hablando del corazón




En la isla de San Kilda la oveja de Soay
resiste hace cuatro mil años como un guerrero
El frío volcánico, la bruma sobre su piel que no se esquila
Un puñado de tierra de esa isla me habla del volcán,
del vómito peligroso de las aves marinas, 
y de la huella de su animal, firme como un guerrero
La tierra de cada isla habla de su corazón
El corazón de cada hombre habla de su tierra
de sus lluvias profundas y sus sequías volcánicas
de la bruma que extiende sobre los demás
y del guerrero que resiste
parado en su corazón
como la oveja de Soay.

martes, 25 de marzo de 2014

ahora que vacilamos


Ahora que vacilamos 
como dos trozos de madera en el mar
prudencialmente el oleaje nos distancia
a una medida en la que podemos sentir
la resignación
una fuerza de tempestad mayor a nosotros mismos
la respiración del destino 
que nos quiebra
Algo insiste entre nosotros
y con esa ansiedad alimenta este muerto
porque lo perecedero se impregna mejor en el vacío
Lo sabemos nosotros y ese perro callejero que desgarra 
el sabor de lo deshecho



jueves, 6 de marzo de 2014

cautiverio 2


Esta cueva es mi casa.
esta lentitud y esta métrica 
para caminar entre las cáscaras 
es mi diálogo con el bosque
mi forma de no olvidar el regreso.
El sendero original estará lleno de maleza
Habrán levantado una fábrica, un templo
una antena provisoria
que baje el mundo a las alturas
Soy la bestia en un rectángulo
que podría ser la habitación de un hombre
donde entran él y su cama
y con suerte una silla.
Dar el zarpazo a la mosca atraída 
por la corpulenta pasividad y el encanto
de la antigua destreza
Pensar en ella como en el salmón
que se entrega manso
 lejos del chorro
Pero es tan solo una mosca
disputándome el azúcar 
que un niño nos arroja.
Llueve en esta jaula
comida por los hormigueros
El agua del hipopótamo se ha llenado de hojas
Una tortuga ha quedado suspendida
en un alto del cemento
Quien dice que los animales no sufren senilidad
extrañeza, estreñimiento?
Qué hace a este lugar distinto a un hospital
o a una cárcel?
Quien puede asegurar
 que esa tortuga a la orilla del piletón
como ese viejo recostado en el arco del geriátrico
no esperan
a costa de ahogarse
la corriente milagrosa
que los devuelva al mar.




Mubarak

  “Antes un cubo de agua era más valioso que nuestros propios hijos" Tovognaze Lavo la sangre de mi periodo en agua color café La...