jueves, 4 de febrero de 2016

tenemos dificultad con las palabras


Despertamos sin conexión
Despertamos sin hambre
Se piensa una clave
Se pone cosas insuficientes al resguardo
Se polarizan los vidrios de un auto
Se etiqueta un muerto en domingo
El taxista repite que dios obra de formas misteriosas
Cargamos el tórax de un becerro
Desmontamos la cruz para un evangelista
Juzgamos al deudo por el volumen del habla
por el color de sus prendas
Buscamos un pariente online
Buscamos un pariente entre las habitaciones de un geriátrico
Esperamos que el llegue el día
Esperamos cambiar nuestro plumaje
El taxista repite que dios obra de formas misteriosas
Hay muertos en talleres clandestinos
Muertos pidiendo cáscaras de nuestra música
Muertos sólo llamadas de emergencia
Hombres entubados vagan de un mundo a otro mundo
Hombres gatillan en la televisión
Granizo rompe los cristales
El taxista repite que dios obra de formas misteriosas
Lenguas áridas masturban su herida
Lenguas áridas esperan su traducción
pueblos dormidos esperan bajo su volcán despierto
dispositivos encandilan a las bestias
Dispositivos borran y almacenan la existencia
Relojes resisten la falla del tiempo
uñas rotas arañan lo trivial
El taxista repite que dios obra de formas misteriosas
Nos abrimos frente a la cámara
Nos abrimos de cuajo
nos abrimos paso entre los hielos de una memoria frigorífica
Para tocar un rostro editado en movimiento
Un rostro de vidrio templado
Para tocar un rostro iluminado falsamente
el taxista repite que dios obra de formas misteriosas
Un adolescente respira de su popper
Una mujer respira su tabaco electrónico
Un anciano respira de una sopa sin aliento
Se pinta una habitación color durazno
Se cambia el wallpaper y el sonido de tu enfermedad
Se permuta el gato el loro y lo doméstico
y el taxista repite que dios obra de formas misteriosas
Se barre la calvicie de unas flores

Se pone en cuarentena las germinaciones del corazon
Se activan los antivirus de la noche
Se pasa de nivel 
se presta una vida para pasar de nivel
Se compra un nivel con tarjeta de crédito
El amor confecciona su telaraña nocturna
Una vidriera luce sus bellos accesorios
Sangra el óxido de nuestra pequeña jaula
El planeta regente se enfria
algo crece en la prisión del sueño
cerramos sesión
bajamos del taxi
Estamos de alta, estamos online,
estamos de viaje
Estamos cargados en el sistema
Estamos en silencio

Tenemos dificultad con las palabras



jueves, 28 de enero de 2016

casa de poetas


¿Ves la saliva de ese dios?
esa es tu lava
¿Siempre dispuesta a hundirse?
esa es tu casa
aunque te cuelgue de la rama más flaca
y te deje así, retorciéndote
bajo la sombra del mundo
abriéndote como un leño
por el hacha dulce de sus gestos
esa es la furia y su mala manera de cruzar
nuestro destino
eso que se hunde a plena luz del día
eso que camina frente al paso de los trenes
la humareda que avanza hacia el panal
la miel dulce e indigesta
dispuesta a manchar tu tarea y tu sonrisa
Todo lo que ignoramos de esa casa
siempre estuvo aquí
fue nuestra ropa y nuestros jabones
fue nuestro engaño
y lo que no derribaste por temor o idiotez
al final
se liberó de su dificultad
se acomodó para traicionarte
Somos presas de una música compuesta
por depredadores
animales que penden de un mal dios
Sonrisas manchadas por la miel del engaño
cabeza y  postura erguida ante el engaño
Somos ramas flacas donde se enrosca una serpiente,
narcótica serpiente de la fatalidad
Casa que se hunde
Humareda que avanza 
Saliva de un dios
que gotea sobre el mar
somos malas maneras de cruzar y derramarse
entrañas jóvenes abiertas por el hacha del poema
¿ves la saliva de ese dios?
Esa es tu lava
¿Siempre dispuesta a hundirse?
Esa es tu casa
y lo que se libera de su dificultad
y se acomoda para traicionarte
La serpiente dispuesta
a estrangular nuestro destino.











domingo, 24 de enero de 2016

sí, he asumido el final




Alguien llegó, almorzamos.
comió con gusto
bebió de un vaso donde flotaba
el cabello negro del invierno
contempló mis fotos
la protección del ausente
que es pura crueldad
luego se estiró en la colcha  que tejí
como una red maldita

sus rombos tienen un vacío  semejante
a la poda de eucaliptos
a la vajilla finísima de un loco
al frío colchón de un evacuado

también fuimos cielo de promesas
la armoniosa combinación de unas prendas
Seda natural pintada a mano.

pero hubo un giro en los acontecimientos
un relamer de labios
la estampida de un oso

amordazamos el ángel
y en los muebles el polvo se pegó
como una antigua ternura

me hundí llena de barro en la nieve

dancé
colgada al revés como un murciélago 
Four you own Benefit de Philip Glass



Sí, he asumido el final
como se prepara la gallina que se crió de pequeña
previniendo que sea
una nube fulminante, una tajada
ni nervios de punta 
ni piedades astutas

un tejido maldito
la colcha en que se estiró
como dormido.



lunes, 16 de noviembre de 2015

el amo de las nueve y treinta





tomo un té antes de las pastillas de las nueve y treinta
no miro el calendario ni hago asteriscos sobre las fechas
me baño con el frío alivio de la negación
cierro la puerta para conservar
esa extraña apariencia de olvido
Es hoy donde se duerme, hoy el veneno dado al pajarito
la sombra del árbol ha llegado más puntual
mansa y amigable como la tristeza no habrá
es el cobertizo de una granja
donde se han guardado
herramientas que han fingido su protección,
filos sin sospecha y sin nobleza
a la noche una lectura nos aguarda
la silueta de alguien nuevo por memorizar
el efecto de la frialdad
la orfandad de un juicio apresurado
tomo un té antes de las pastillas de las nueve y treinta
algo químico y vital meterá mi cabeza
en un mecanismo que exige
con los modales que fueron de la ambición
Entonces, en los segundos que dura
la procesión del vapor
la tez artificial del durazno
guardo un poco de luz, un gesto generoso
el bocado de un poema
 tu traje de franela azul
temeroso, cavo y entierro para después
como un perro que solo conoce
las cínicas sobras
de un amo sin nobleza


miércoles, 25 de marzo de 2015

de cualquier forma escribiría



No pude cumplirte Carlos, aún escribo
la vida se tuerce como el cogote de un cisne
y yo sigo con mi frasquito bajo el sangrado
Si fuese arquitecta o costurera
hubiese trazado el mismo blanco
el pozo de mi padre
por el que no he dejado de caer
Podría ser
dueña de un video club, vendedora de Gigot,
en las hojas de cálculo yacerían entablillados
fragmentos de la propia extracción
el saldo infeliz de un cálculo brillante
De cualquier forma, escribiría
compensaría a mi madre por ciertas palabras crueles
luciría este concepto penoso del amor,
y el olfato finísimo de animal
que abandonado muy lejos
de lo único que entiende
sabe orientarse

puede volver

Mubarak

  “Antes un cubo de agua era más valioso que nuestros propios hijos" Tovognaze Lavo la sangre de mi periodo en agua color café La...